viernes, 2 de diciembre de 2022

Vuelo Transantártico Intercontinental (1974)

La vuelta al mundo de los cadetes del XIX Viaje Final de Instrucción

I - DETALLE DE LA MISION

Después de haberse realizado el Primer Vuelo Transantártico Tricontinental (América-Antártida-Oceanía ) que se realizó entre el 4 y 10 de diciembre de 1973 con el avión Hércules C-130 matrícula TC-66 de la Fuerza Aérea Argentina en cumplimiento de la "Operación Transantar" y viendo los beneficios que este corredor aéreo traería para nuestro país, ya que nos colocó en la mitad del mundo, se pensó en realizar otro similar con pasajeros, porque las condiciones de seguridad estaban dadas.

Para realizar esta operación se empezó a planificar el vuelo de final de curso de los Cadetes de la Escuela de Aviación Militar con dos aviones Hércules C-130; uno partiría del mencionado instituto militar hacia el norte, para dar la vuelta al mundo y el otro hacia el sur, desde la I Brigada Aérea de El Palomar.

Ambos aviones Hércules C-130, matriculas TC-65 y TC-66 tenían previsto juntarse en Christchurch de Nueva Zelanda (43°31'48"S y 172°37'13"E), para volar a la Base de los EEUU McMurdo y de allí a la Base Marambio de la Antártida Argentina, con la delegación de los cadetes, repartida en los dos aviones.

Allí la delegación con los Cadetes, seria recibida por la Presidente de la Nación Argentina, señora María Estela Martínez de Perón y altas autoridades, quienes fueron trasladados desde Río Gallegos en aviones similares, matrículas TC-61 y TC-64

Foto ilustrativa.


II - VUELO HACIA EL NORTE CON EL HERCULES TC-65

Hacia el norte despegó el TC-65 desde la I Brigada Aérea de El Palomar el 19 de noviembre de 1974, pasando por la Escuela de Aviación Militar e iniciando un itinerario que constituyó casi una verdadera vuelta al mundo realizada a través de los meridianos, trasladando a la Promoción 40 de la Escuela de Aviación Militar en el XIX Viaje Final de Instrucción.

Su tripulación estaba integrada por:

Vicecomodoro Juan Carlos MORONI

Capitán Héctor CID

Capitán Victoriano GARCÍA

Capitán Adrián José SPERANZA

Primer Teniente Jorge Alberto VALDECANTO (*)

Suboficial Mayor Salvador GILIBERTO

Suboficial Principal Carlos ALberto BILL

Suboficial Ayudante Aroldo René BONORINO

Suboficial Ayudante Enzo Guillermo SIMEONE

Suboficial Auxiliar Domingo MARAFFIO

(*) El 1er Teniente Jorge Alberto VALDECANTO, tuvo que quedarse en Manila, afectado de un cólico renal, regresando vía comercial a Buenos Aires.


Este vuelo antes del encuentro con el otro avión, prácticamente dio la vuelta al mundo por los meridianos, con escalas en Bogotá (Colombia); en los EEUU, Washington (Andrews AFB), Colorado Springs, Elmendorf AFB (Alaska), cruzando por el Pacífico a Hickam AFB (Hawai) , Midway AFB, Guam AFB, de allí a Nagoya (Japón) , Manila (Filipinas), Darwin y Melbourne (Australia), Auckland y Christchurch (Nueva Zelanda), Base Antártica de los EEUU McMurdo, Río Gallegos, Comodoro Rivadavia, finalizando en la Escuela de Aviación Militar en Córdoba, regresando el 10 de diciembre de 1974.

En Japón los Cadetes del último curso de la Escuela de Aviación Militar, visitaron la Base de Iruma en Nagoya; ciudad nipona en la que se amalgaman las tradiciones milenarias con una pujante realidad industrial, que recibió cordialmente a los viajeros.

Video de esta visita, puede verse haciendo clic a continuación: http://marambio.aq/video/viajedeinstruccion.html

III - VUELO HACIA EL SUR CON EL HERCULES TC-66

El TC-66 despego de la I Brigada Aérea de El Palomar el 30 de noviembre de 1974 con destino a la Base Aérea Militar Río Gallegos y al día siguiente espero condiciones meteorológica favorables y continuó el vuelo a la Base Antártica de los EEUU McMurdo, la estación antártica norteamericana mas grande, situada frente al Mar de Ross, sobre la barrera de hielos Ross, en los 77º 50.88’ S y 166º 40.10’ E.

La tripulación integrada por:

Vicecomodoro José Apolo GONZÁLEZ
Capitán Alberto VIANNA
Capitán Ernesto Horacio GENOLET
Mayor Roberto Federico MELA
Capitán Eduardo Roberto GÓMEZ
Suboficial Mayor Eldo Oscar GÓMEZ SARMIENTO
Suboficial Principal Pedro Ángel BESSERO
Suboficial Ayudante Juan Bautista MEDERO
Cabo Principal Manuel Roberto CARABAJAL
Primer Teniente Jaime Francisco WILKINSON
Cabo Principal Juan José PRIOTO CLEDER
Esta aeronave disponía de veinte horas de autonomía, gracias a dos tanques externos que fueron colocados en el compartimiento de carga, algo similar a lo que se había realizado para el vuelo transpolar intercontinental.

Esa autonomía le posibilitaba continuar el vuelo hasta Christchurch (NZ), si alguna razón le impedía aterrizar en la estación antártica.

Llevaba como tripulantes a tres pilotos calificados de Comandantes de Aeronaves, que serian los responsables del aterrizaje en McMurdo.

Debían efectuar una práctica sobre ruedas en esa pista, con el propósito de dar plena seguridad a la operación planificada con los cadetes en esa escala.

Luego de volar diez horas y media para recorrer los 5023 kilómetros, arribó a la Base Antártica McMurdo.

La pista de 3000 metros de largo por 300 de ancho era recorrida todos los días por dos maquinas especiales que distribuían en toda su longitud y ancho, una capa de nieve suelta de 2,5 centímetros de espesor, que hacia que los aterrizajes fueran lo mas suave posibles y que no existiera problema alguno con el frenado ni con el guiado del avión, donde los tres comandantes de aeronave efectuaron tres aterrizajes cada uno.

El 2 de diciembre el TC-66 despegó rumbo a Christchurch (NZ) y luego de siete horas y media de vuelo aterrizo sin novedad a las 18:30, hora local de Nueva Zelanda.

La fecha calendario del arribo fijaba el 3 de diciembre de 1974, consecuencia de haber cruzado la línea internacional de cambio de fecha.

Allí permanecieron esperando el arribo del otro Avión Hércules EL TC-65 para iniciar el vuelo hasta McMurdo, para luego proseguir a la Base Marambio de la Antártida Argentina, donde se realizaría la ceremonia Presidencial con los Cadetes.

Como el TC-65 carecía de tanques auxiliares de combustible extras (como el TC-66) que le permitieran afrontar la otra etapa McMurdo-Río Gallegos con carga de pago máxima, estaba previsto traspasar al TC-66 la mitad de la delegación.

La consiguiente disminución de peso permitiría un menor consumo de combustible.

IV - VUELOS EN LA ANTARTIDA DE LOS DOS AVIONES HERCULES C-130

En Christchurch se le une el C-130 TC-66, que había realizado prácticas de aterrizaje con ruedas en la pista de mar helado de la base McMurdo. Ambas aeronaves, con la delegación de la EAM repartida en las mismas, realizaron juntas las etapas Christchurch-McMurdo-Río Gallegos.

La operación se concretó de acuerdo con lo planificado, el 9 de diciembre, ambos Hércules despegaron con destino a la estación antártica estadounidense de McMurdo y luego de cruzar varios frentes de tormenta después de 7 h 45 min. de vuelo aterrizaron en la pista sobre mar congelado, con una meteorología muy adversa, guiados por un radar terrestre (GCA).

El vuelo de los aviones Hércules C-130H TC-65 y TC-66 desde la base estadounidense antártica McMurdo hasta la Base Marambio lo hicieron despegando separados en tiempo y manteniendo diferentes niveles de vuelo, sobrevolaron ambos aviones dicha Base Antártica, pero las malas condiciones meteorológicas impidieron el aterrizaje.

Lo mismo ocurrió con los Hércules TC-61 y TC-64 ya que lo planificado era que la Presidente de la Nación María Estela Martínez de Perón recibiera a la delegación de la Escuela de Aviación Militar en esa base antártica; pero al no poder hacerlo por la situación meteorológica, al regreso se realizó la ceremonia de recepción en la Base Aérea Militar Río Gallegos.

 Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

jueves, 1 de diciembre de 2022

ARA Islas Malvinas (A-24)

Se incorporó a la Armada Argentina tras la firma de un contrato de adquisición entre el gobierno argentino y la Sociedad Anónima Abierta Arktikmorneftegazrazvedka de la Federación Rusa, rubricado el 3 de diciembre del 2014. La embarcación arribó al país el 5 de diciembre de 2015.

Recibe el nombre de Islas Malvinas, un archipiélago situado en la plataforma continental de América del Sur dentro del Mar Argentino y cuya soberanía es reclamada diplomáticamente por nuestro país ante las Naciones Unidas. Durante el año 1982 fueron escenario del conflicto del Atlántico Sur, a partir del cual la República Argentina reivindica su soberanía sobre las mismas ante al Reino Unido de Gran Bretaña.

u apostadero habitual se encuentra en la Base Naval Puerto Belgrano y tiene dependencia orgánica del Comando Naval Anfibio y Logístico.


Descripción heráldica

El escudo es de forma moderna española sostenido por un ancla antigua de tipo almirantazgo con su cepo de madera y su caña y uñas en color Sable (negro). Está timbrado por una Corona Naval en metal Oro, formada por papas y arboladuras con velas alternadas al estilo de antiguos navíos y llevando en su diadema las siglas ARA, como símbolo de su actividad y pertenencia naval y marítima.

El campo del escudo es medio partido y cortado determinando tres campos: dos superiores y uno inferior pleno. En el campo de jefe (diestro del escudo) porta sobre fondo de Azur (azul) el emblema de la Armada Argentina en Oro, que consiste en un ancla con cepo, arganeo y cabo entrelazado, que se halla surmontada por un sol radiante y cruzada por detrás por una pica con un gorro frigio en su extremo diestro. Esto indica que el buque pertenece a la Armada de la República Argentina y forma parte de su Flota de Mar.

El campo superior izquierdo o siniestro del escudo carga la versión del escudo oficial de las Islas Malvinas, que fuera decretado en la década de 1960, pero jamás usado por razón de hallarse el archipiélago bajo ocupación británica. Este campo se halla mantelado en jefe portando los colores nacionales terciados en palo de los colores Azur Celeste Plata/ Azur Celeste, cargando un sol en Oro sobre el palo central de Plata. La parte inferior del campo separada del mantelado por un cordón de oro, lleva en campo pleno Azur, un ancla de Plata en pico sostenida por dos delfines con sus caudas alzadas y con tres estrellas en punta, todas las figuras en metal Plata.

El campo inferior cortado del escudo lleva sobre fondo de Plata (blanco) el perfil de las Islas Malvinas argentinas, en Azur Celeste, rodeadas de una corona de laurel en Oro con una banda de Gules (rojo) como símbolo de la gloria y el heroísmo desplegados en el conflicto del Atlántico Sur.

 Fuente y agradecimiento: Armada Argentina

sábado, 19 de noviembre de 2022

ARA Bahia Agradable (A-23)

Se incorporó a la Armada Argentina tras la firma de un contrato de adquisición entre el gobierno argentino y la Sociedad Anónima Abierta Arktikmorneftegazrazvedka de la Federación Rusa, rubricado el 3 de diciembre del 2014. La embarcación arribó al país el 5 de diciembre de 2015.
Lleva el nombre del accidente geográfico ubicado en la costa este de la isla Soledad en las Islas Malvinas, sitio seleccionado por las fuerzas del Reino Unido de Gran Bretaña para llevar a cabo un desembarco el día 8 de junio de 1982, durante el conflicto del Atlántico Sur. Dicha operación anfibia terminó en un fracaso, ya que aeronaves argentinas atacaron exitosamente a los navíos británicos y a las tropas desembarcadas, ocasionando numerosas bajas y pérdidas a los británicos.
Su apostadero habitual se encuentra en la Base Naval Mar del Plata y tiene dependencia orgánica de la División Patrullado Marítimo.


 Descripción heráldica

El escudo heráldico del buque es de forma española moderna sostenido por un ancla antigua de tipo almirantazgo con su cepo de madera y su caña y uñas en color Sable. Está timbrado por una Corona Naval en metal Oro, formada por popas y arboladuras con velas alternadas al estilo de antiguos navíos y llevando en su diadema las siglas ARA, como símbolo de su actividad y pertenencia naval y marítima.


El campo del escudo es medio partido y cortado determinando tres campos: dos superiores y uno inferior pleno. En el campo de Jefe (diestro del escudo) porta sobre fondo de Azur el emblema de la Armada Argentina en Oro, que consiste en un ancla con cepo, arganeo y cabo entrelazado, que se halla surmontada por un sol radiante y cruzada por detrás por una pica con un gorro frigio en su extremo diestro. Esto indica que el buque pertenece a la Armada de la República Argentina y forma parte de su Flota de Mar.

El campo superior izquierdo o siniestro del escudo sobre fondo de Plata (blanco) lleva el perfil de las Islas Malvinas Argentinas, en Azur Celeste. Rodeadas de una corona de laurel en Oro con una banda de Gules como símbolo de la gloria y el heroísmo desplegados en el conflicto del Atlántico Sur. En medio de la banda la fecha 1982 recuerda el año de la guerra.

El campo inferior cortado del escudo sobre campo de esmalte azul celeste lleva un halcón de Plata, como símbolo de la V Brigada Aérea y en actitud de tomar el vuelo con la cabeza mirando a lo alto y con alas desplegadas. Sobre este tres estrellas de ocho puntas en Plata, simbolizando a los tres oficiales de la Fuerza Aérea Argentina muertos en el combate de Bahía Agradable. La fecha del combate 8 – Vl - 1982 se recuerda en cifras de Oro en el pico del escudo.

sábado, 12 de noviembre de 2022

ARA Estrecho San Carlos (A-22)

Se incorporó a la Armada Argentina tras la firma de un contrato de adquisición entre el gobierno argentino y la Sociedad Anónima Abierta Arktikmorneftegazrazvedka de la Federación Rusa, rubricado el 3 de diciembre del 2014. La embarcación arribó al país el 5 de diciembre de 2015.
Recibe el nombre del estrecho que separa las dos principales islas del archipiélago Malvinas: Soledad y Gran Malvina. En este accidente geográfico, el 21 de mayo de 1982 tuvo lugar la batalla del Estrecho de San Carlos, abriéndose para la Aviación Naval un capítulo lleno de coraje y heroísmo en el cual un puñado de sus pilotos de la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque con aviones A-4Q “Skyhawk”, realizaron hazañas memorables sobre la Fuerza de Tareas británica, produciendo a la misma considerables pérdidas durante el conflicto del Atlántico Sur.

Su apostadero habitual se encuentra en la Base Naval Puerto Belgrano y tiene dependencia orgánica del Comando Naval Anfibio y Logístico.

Heraldica

El escudo heráldico del buque es de forma española moderna sostenido por un ancla antigua de tipo almirantazgo con su cepo de madera y su caña y uñas en color Sable (negro). Está timbrado por una Corona Naval en metal Oro, formada por popas y arboladuras con velas alternadas al estilo de antiguos navíos y llevando en su diadema las siglas ARA, como símbolo de su actividad y pertenencia naval y marítima.


 Fuente y agradecimiento: Armada Argentina

lunes, 25 de abril de 2022

Expediciones en las que participo Amundsen

 1) Expedición Antártica Belga (Invernada 1897-1899)

A bordo del Navío “Bélgica” en el año 1897, liderada por Adrien de Gerlache, participó de la Expedición Antártica Belga (1897–1899) en un proyecto de exploración de esa zona

Esta expedición fue la primera en invernar al sur del Círculo Polar Antártico, debido a que el navío quedó atrapado en el mar helado en los 70°30 de latitud sur, al oeste de la península antártica.

La tripulación debió enfrentar el intenso frío sin estar preparada correctamente para hacerlo; el médico de la expedición el estadounidense Frederick Cook, alimentó a la tripulación con carne cruda de animales marinos, evitándole así la posibilidad de contraer escorbuto y Amundsen dio estímulos a la tripulación y bajo su dirección se confeccionaron abrigos con piel de foca, capitalizando una gran experiencia para los siguientes viajes de Amundsen.


2) Paso del Noroeste entre los océanos Atlántico y Pacífico (1905)

Desde niño Amundsen quedó impresionado con la desastrosa expedición y búsqueda que el británico John Franklin había hecho en el Paso del Noroeste entre los años 1819-1822, que fue realizada a pie por los territorios del noroeste de Canadá a lo largo del río Coppermine.

En esta expedición perdió 11 de los 20 miembros de la partida, la mayoría murió de hambre, hubo al menos un asesinato y se sospechó de algún caso de canibalismo; los supervivientes tuvieron que comer trozos de grasa quemada con líquenes e incluso llegaron a comerse sus propias botas de cuero.

Desde que Amundsen continúo su carrera marítima, también había empezado a planear una incursión ártica.

Amundsen, adquirió el velero “Gjøa”, que en la actualidad se encuentra en la parte externa del Museo del Buque “Fram” y en el año 1903 a bordo del mismo se dirigió al norte, comandando una tripulación notablemente pequeña de solo 6 hombres (Franklin había llevado 129), para buscar el Paso del Noroeste y la posición que en ese momento tenia el polo magnético del Norte.

Su ruta fue la siguiente: por la Bahía de Baffin, y los estrechos de Lancaster, Peels, James Ross y Rae hasta alcanzar la región actualmente conocida como Gjøa Haven en Nunavut, Canadá, donde permanecieron durante dos inviernos en actividades de exploración, él había estudiado magnetismo en Holanda y en esa misión reunió conocimientos de nuestro planeta en esa disciplina.

Además estudió a los habitantes locales llamados Netsilik, de quienes aprendió sus técnicas de supervivencia, las cuales las adopto en las expediciones, entre ellas las vestimentas y la utilización de trineos con perros de tiro.

Continuando su viaje al sur de la isla Victoria, la expedición atravesó el archipiélago Ártico el 17 de agosto de 1905, pero debió detenerse durante el invierno antes de llegar a la ciudad de Nome, al sur de la península de Seward en el mar de Bering, en el estado de Alaska, Estados Unidos.

Posteriormente viajó 800 km. hasta Eagle City, ciudad que contaba con una estación telegráfica, para dar la noticia de su objetivo cumplido y en el año 1906 volvió a la ciudad de Nome, Alaska, en las costas del Océano Pacífico.

El 26 de agosto de 1905, Amundsen escribió en su diario: “El Paso del Noroeste estaba hecho -El sueño de mi infancia… se realizo en ese momento. Una sensación extraña se me agolpo en la garganta; de algún modo estaba muy tenso y desgastado- fue una debilidad en mi, pero sentí lagrimas en los ojos”.


Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio org.

miércoles, 23 de marzo de 2022

Roald Amundsen, su historia, sus vivencias

 


Trabajo realizado por el Dr. Juan Carlos Lujan, de La Fundacion Marambio.

Lo he separado en varios "capitulos", para su publicacion y comoda lectura en este pequeño blog.

Como siempre muy agradecido por permitirme la difusion de todo el que hacer Antartico.

Su nombre completo es Roald Engelbregt Gravning Amundsen y nació el 16 de julio de 1872 en Borge, Østfold, Noruega, en el seno de una familia adinerada. Falleció trágicamente en el mar de Barents el 18 de junio de 1928, cuando estaba por cumplir 56 años de edad.


Nunca se casó, pero tuvo dos hijas adoptivas, de las que llegaría a ser un buen padre. Ellas eran esquimales de la etnia Chukchi de Siberia, de donde las había recogido en su expedición con la nave “Maud”, de su propiedad.

Su padre, Jens Amundsen, fue propietario de barcos y capitán de Marina; su madre, Gustava Sahlquist, no quería que navegue y deseaba que estudiara medicina, pero cuando el explorador noruego Fridtjof Nansen regresó a Noruega luego de cruzar en 1882 la isla de Groenlandia en esquíes, Roald, que solo tenía 18 años de edad, decidió convertirse en explorador polar.

Había comenzado a estudiar medicina en el año 1890, cumpliendo con el deseo de su madre, pero tres años después que ella falleció, comenzó a tener inconvenientes en el estudio y abandonó la universidad. Dos años después se embarcó como marinero en un barco de cazadores de focas.

Volvió a Oslo, donde adquirió amplios conocimientos en navegación y obtuvo su licencia náutica en mayo del año 1895.

Entre sus principales logros, fue el primero en surcar el Paso del Noroeste, que unía el Atlántico con el Pacífico; dirigió la expedición a la Antártida que por primera vez alcanzó el Polo Sur y formó parte de la primera expedición aérea que sobrevoló el Polo Norte.

En el año 1913 Amundsen visitó los Estados Unidos, donde brindó conferencias sobre sus viajes y después de trasladarse en avión a San Francisco buscando patrocinadores para sus proyectos, logró que el millonario y explorador norteamericano Lincoln Ellsworth fuera uno de sus principales financiadores. Entonces comenzó a considerar una nueva expedición al Polo Norte, esta vez por vía aérea.

De regreso a Noruega, se interesó por la aviación y tomó lecciones de vuelo en el Departamento Noruego de Defensa; obteniendo en el año 1914 su certificado de vuelo; convirtiéndose en el primer civil en recibirlo.

Tenía una especial habilidad en las técnicas de supervivencia, debido a su experiencia en deportes invernales, en la vida de los esquimales, y en las expediciones que le precedieron.

Contaba con una excelente formación naviera y en sus expediciones contó con un renombrado equipo en los campos de la navegación, del esquí, de la ingeniería aeronáutica y de la aviación.

Formó parte de varias órdenes honoríficas noruegas y extranjeras, entre ellas la Gran Cruz de la Orden de San Olaf (1906), la Medalla del Polo Sur (1912) y la Medalla al Gran Mérito Cívico y en el año 1917 renunció a sus condecoraciones alemanas en protesta por la guerra submarina de Alemania.

jueves, 10 de marzo de 2022

Primer Vuelo Transpolar Transcontinental (1965)

3 de Noviembre de 1965.
Desde un principio la Fuerza Aérea Argentina comprendió el papel preponderante que la aviación tendría en el Continente Antártico.
Además de las importantes misiones de traslado de pasajeros, carga, correspondencia; rescate y evacuación de enfermos, reconocimiento glaciológico y meteorológico, apoyo a la ciencia en general, etc., siempre estuvo presente en la planificación de los hombres de la Fuerza Aérea la posibilidad de realizar vuelos transpolares con el objeto de abrir nuevas rutas aéreas que acercaran a la Argentina con otros países de Oceanía y Oriente a través de la Antártida.
El "Primer Vuelo Transpolar Transcontinental", que estuvo al mando del Vicecomodoro Mario Luis OLEZZA, líder y alma mater de esta empresa, se realizó en noviembre de 1965 por un avión bimotor Douglas C-47, matrícula TA-05, denominado "El Montañés", que había partido de la I Brigada Aérea con asiento en El Palomar, provincia de Buenos Aires, el 20 de septiembre de 1965 con destino a Río Gallegos en la provincia de Santa Cruz.
Este avión fue modificado y preparado para esta misión por ingenieros y técnicos argentinos, bajo la responsabilidad del Capitán Ricardo FERLUGA, que entre otras modificaciones se le agregaron en su cono de cola una turbina Turbomeca Marboré II del reactor de caza Morane Saulnier MS-760 París, y se le instalaron soportes para el empleo de cohetes Jatos para darle mayor empuje en el despegue y se transformó en una máquina aérea que tenia los tres tipos de impulsores que se conoce en el mundo; explosión, turbina y cohete.
Después de unos días en espera de condiciones meteorológicas favorables, el avión despegó rumbo a la Antártida con destino a la Base Matienzo, anevizando el 27 de septiembre; desde donde realizó algunos vuelos de reconocimiento y lanzamiento de carga y correspondencia en paracaídas sobre las bases Brown, Decepción y la Base Chilena Aguirre Cerdá.
Como en otras oportunidades, apoyaron la travesía del TA-05, los aviones Avro Lincoln matrícula B-022, el anfibio Grumman Albatros matrícula BS-02 y el Douglas C-54, matrícula TC-48, que mientras permaneció sobrevolando la Base Matienzo, arrojó en paracaídas 2500 kg. de carga sobre la barrera de Larsen que rodeaba la misma.
El día 2 de octubre de ese mismo año el TA-05, pese a que tenía inconvenientes técnicos en uno de sus amortiguadores, partió hacia la Base Belgrano, ubicada en la barrera de hielos Filchner en los 77º50'S y 38º32'W para realizar la búsqueda del avión Cessna 180 U-17A, matrícula AE-205 del Ejército Argentino, denominado "Alita de Cuero", accidentado en la ruta de la Base Belgrano a la Base Científica de Ejército Sobral, ubicada unos 420 km más al sur, trasladando en este vuelo al Coronel Jorge Edgard LEAL, que días después, comandó la primer expedición terrestre al Polo Sur.
Después de dos días de intensa búsqueda del avión accidentado y cuando quedaban pocas esperanzas de su localización, a 700 m del mismo, fueron localizados el piloto, Sargento Ayudante Julio Germán MUÑOZ, junto al Teniente Adolfo Eugenio GOETZ, Sargento Primero Adolfo Oscar MORENO y el Cabo Primero Isabel Leonardo GUZMÁN, quienes al no poder comunicarse se encontraban desahuciados al no saber que los estaban buscando e intentaban regresar a la Base por sobre la barrera de hielo, en una zona de grietas ubicadas a 86 km del punto de partida.
Ante la imposibilidad de realizar un anevizaje en el lugar, desde el TA-05 se les arrojaron cinco bultos con alimentos y equipos necesarios para la supervivencia que les permitió continuar la marcha; anevizando en la Base Belgrano, con el amortiguador izquierdo roto, pero con la satisfacción del deber cumplido

 Ante esta emergencia surgida por el TA-05, el avión cuatrimotor Avro Lincoln, matrícula B-002, cumpliendo la Orden de Operaciones "Socorro", después de un segundo intento despegó de la Base de Río Gallegos el día 29 de octubre de 1965, sobrevoló la Base Belgrano durante treinta minutos y arrojó varios bultos en paracaídas, entre ellos elementos necesarios y repuestos para reparar la avería del TA-05, regresando de esta proeza a Río Gallegos, después de haber recorrido por sobre mar y hielos 6700 km durante 20 horas y 37 minutos de vuelo.
Ese mismo día, con la información meteorológica de la ruta brindada por el avión Avro Lincoln B-002, se le unieron en la Base Belgrano al TA-05 los dos pequeños aviones monomotores DHC-2 “Beaver” matrículas P-05 y P-06, provenientes de la Base Matienzo, que cubrieron una distancia de 1800 km en 10 horas y 30 minutos de vuelo.
Antes de emprender el vuelo hacia el Polo Sur, el C-47 TA-05 y los Beaver P-05 y P-06, instalaron un depósito de combustible en los 84ºS y 40ºW, para el apoyo a la expedición terrestre Argentina, que había partido el 26 de octubre rumbo al Polo Sur.
El día 3 de noviembre de 1965 los tres aviones partieron de la Base Belgrano arribando al Polo Sur, a los 90ºS, después de 9 horas de vuelo, cuando la temperatura era de -55ºC, cumpliéndose así una hazaña sin precedentes, la primera etapa de esta arriesgada misión.

 
TRIPULACIÓN DEL AVIÓN DOUGLAS C-47 (TA-05)
ComandanteMario Luis OLEZZA
CapitánCarlos Felipe BLOOMER REEVE
Primer TenienteRoberto Cándido TRIBIANI
Suboficial PrincipalGuillermo HAUSSER
Suboficial AyudanteMiguel Amado ACOSTA
Suboficial AyudanteJuan Carlos RIVERO
Cabo PrimeroJosé Gerardo MATEOS
Sargento Ayudante (EA)Julio Germán MUÑOZ

TRIPULACIÖN DEL AVIÓN DHC-2 BEAVER (P-05)
Primer TenienteEduardo FONTAINE
Suboficial PrincipalJuan Carlos NASONI

TRIPULACIÖN DEL AVIÓN DHC-2 BEAVER (P-06)
ComandanteJorge Raúl MUÑOZ
Primer TenienteAlfredo Abelardo CANO

El Primer Teniente Alfredo Abelardo CANO al llegar al Polo Sur pasó a volar en el Douglas C-47 TA-05 y el Suboficial Ayudante Miguel Amado ACOSTA el Beaver P-06, quien regresó con este avión a la Base Belgrano.
Cabe destacar que esta hazaña en los hielos antárticos no tuvo la repercusión que merecía en la opinión pública en general, en virtud que en el Caribe, ocurría el accidente aéreo que enlutaba a los argentinos, donde desaparecieron a bordo del avión TC-48, su tripulación y pasajeros, entre ellos, más de medio centenar de jóvenes cadetes de la Escuela de Aviación Militar.
El 11 de noviembre el avión Douglas C-47, matrícula TA-05 continuó solo su vuelo transantártico con rumbo norte, hasta la estación McMurdo de los Estados Unidos, ubicada del lado opuesto al Sector Antártico Argentino, a las orillas del mar de Ross, donde anevizó después de 5 horas y 30 minutos de vuelo, completando de esta forma la primera travesía de la Antártida por parte de un avión argentino

Días después, el 25 de noviembre el TA-05 despegó de McMurdo sobrevolando el Polo Sur, donde se le unió a los monomotores Beaver P-05 y P-06 que habían permanecido en la estación del Polo Sur; aterrizando en la Base Belgrano luego de recorrer 2822 km en un tiempo de vuelo de casi 14 horas, para finalmente regresar en vuelo a la Base Matienzo, Río Gallegos y Buenos Aires.
Los Beaver tuvieron que hacer escala en la Base Sobral debido a las condiciones meteorológicas adversas que se presentaron en la ruta y finalmente arribaron a la Base Belgrano el 28 de noviembre.
Luego de realizar algunos vuelos en la zona, los monomotores fueron desarmados y embarcados en el Rompehielos ARA "General San Martín" con destino a Buenos Aires.
El 8 de diciembre el TA-05 voló desde la Base Belgrano a la Base Matienzo y el día 18 de ese mismo mes cubrió la última etapa entre Base Matienzo y la Base Aérea Río Gallegos, completando así el Doble Vuelo Transpolar Transantártico y el apoyo a la primera Patrulla terrestre al Polo Sur, dando por terminada la Operación SUR-CAMA.


Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.