viernes, 10 de febrero de 2012

Primer Estafeta en la Antártida

...Y primer vuelo desde el continente.

El 7 de febrero de 1952 se efectuó el primer vuelo desde América del Sur con descenso en las aguas de la Antártida Argentina, con dos aviones anfibios PBY-5A Catalina de la Aviación Naval Argentina, hito de la aviación mundial y gracias a él, se estableció el servicio aeropostal naval entre el Continente Americano y las bases antárticas.
LA ESTAFETA AERONAVAL ARGENTINA
En el marco de esa política, el 22 de enero de 1952 se creó la primera Estafeta Aeronaval argentina, a instancias del Ministerio de Marina.
Su finalidad era la de transportar correspondencia entre las bases antárticas argentinas y el continente de manera regular. Rápidamente, el 29 de enero, se designó como encargado ad honorem al Capitán de Fragata de la Aviación Naval Pedro IRALAGOITIA.
Inmediatamente la escuadrilla conformada por los aviones Catalina, matrículas 3-P-5 y 2-P-3 (más un tercero de reserva y apoyo) decoló de la Base Espora rumbo a Río Grande.
Allí se estableció la base de operaciones; integraban el grupo, además de los aviones citados, las fragatas ARA Hércules y ARA Sarandí, ubicadas en el Pasaje de Drake y encargadas de proveer informes meteorológicos y emitir señales de radio para los radiocompases de los Catalina.



EL CONSOLIDATED PBY-5A CATALINA EN LA ARMADA ARGENTINA
Fue el avión de patrulla marítima bimotor más fabricado de todos los de su tipo de la II Guerra Mundial, lo que da cuenta de su eficacia y operatividad.
El primer PBY-5A Catalina de la Aviación Naval argentina fue adquirido a un particular, quien arribó con este avión al pais en 1946.
Se crearon durante 1949 dos Escuadrillas de Patrulleros con asiento en las bases aeronavales de Punta Indio y Comandante Espora.
La disponibilidad de una aeronave relativamente moderna y de gran radio de acción, permitió encarar tareas de exploración, salvamento y patrullaje costero, permitiendo el adiestramiento de gran cantidad de tripulaciones de vuelo.
Con los PBY Catalina se instauró la política de los aviones de "estación" en Ushuaia y Rio Grande así como efectuar de manera casi rutinaria las operaciones de aeronaves en territorio antártico.



Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio (fragmento).