viernes, 25 de mayo de 2012

Primer rescate aereo medico en la Antartida

A mediados del mes de junio de 1970 el señor Director Nacional del Antártico (DNA), General de Brigada Jorge Edgar LEAL, envió nota Nº 471 SR 102 al señor Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, en la cual solicitaba la colaboración de la Fuerza para efectuar la evacuación aérea del Jefe de la Estación Científica Almirante Brown de la Antártida Argentina, Teniente de Corbeta, Contador Osvaldo H. MACORETTA, quien presentaba un estado de salud delicado, que obligaba su inmediato traslado al continente. En esa época del año los problemas a resolver eran varios. El reto estaba planteado y la Fuerza Aérea comenzó a planificar la evacuación aérea. El señor Comodoro Carlos Humberto TELLO CORNEJO, jefe del Departamento Operaciones del Comando de Operaciones Aéreas, convocó a los especialistas de diferentes sistemas de armas para elaborar los modos de acción.


Las características geográficas en la estación científica Almirante Brown y sus proximidades, no posibilitaban la operación de los aviones DHC-6 Twin Otter y DHC-2 Beaver destacados en las Bases Aéreas Antárticas Marambio y Matienzo.
El mar congelado tampoco garantizaba el empleo de un hidroavión HU-16B Albatros. En el mes de junio la luz diurna es escasa, apenas seis horas, amanece a las 10:00 y oscurece a las 16:00. Además las condiciones meteorológicas suelen empeorar con gran rapidez produciéndose tormentas violentas, los temporales son comunes y duran varios días.
Luego de estudiar detenidamente la situación, se consideró que con el empleo de dos helicópteros Hughes 500 OH-6A podrían realizar la operación con éxito.
Estas máquinas pertenecientes a la VII Brigada Aérea se trasladarían en la bodega de un avión Lockheed C-130 Hércules entre la I Brigada Aérea (El Palomar) y la Base Aérea Vicecomodoro Marambio, y luego de armadas realizarían el vuelo hasta Base Aérea Teniente Matienzo donde pernoctarían para regresar a Marambio al día siguiente.

 El avión Hércules seleccionado fue el TC-62 y su Comandante el Vicecomodoro Ricardo DEGANO (se desconoce del resto de la tripulación.)
Los helicópteros Hughes matrículas H-31 y H-33 presentaban las siguientes tripulaciones: Vicecomodoro Francisco VÁZQUEZ, 1er Teniente Ricardo José CIASCHINI, Tenientes Armando Elías BUIRA y Carlos Clemente PAREDES, Cabos Primeros Adolfo HIDEN y Horacio SANTUCHO y Cabo Víctor PALMA participando también de esta misión como médico de a bordo el Primer Teniente EC Américo Osvaldo AUAD de la dotación de la Base Marambio.
El 28 de junio de 1970 los dos helicópteros Hughes fueron trasladados en vuelo a El Palomar donde luego de desarmarles el rotor principal se los embarcó en el Hércules TC-62.
El 29 de junio el Hércules despegó a las 10:00 con rumbo a Río Gallegos donde arribó a las 15:00 hs.
Los estudios meteorológicos pronosticaban buen tiempo para las próximas 72 horas.
El 30 de junio a las 7:30 el TC-62 despegó con destino a la Base Aérea Vicecomodoro Marambio de la Antártida Argentina, donde arribó a las 10:50 hs.
 Inmediatamente se armaron los helicópteros y se completó el combustible.
A las 12:10 ambos VTOL (helicópteros) iniciaron el primer tramo hasta la Base Aérea Teniente Matienzo donde aterrizaron a las 13:13 hs.
Las condiciones meteorológicas eran buenas y el viento de dirección 200º/220º soplaba con una intensidad de 45 a 65 km/h.
En Matienzo se cargó combustible empleando una bomba de transvase manual y a las 13:40 hs. despegaron con rumbo a la Estación Científica Almirante Brown.
Luego de recorrer unos 100 km., al llegar a las primeras elevaciones de la Península Antártica, las condiciones meteorológicas variaron. Una formación de stratus y nimbus stratus obligó a los helicópteros a modificar el rumbo y la altura de vuelo para no perder contacto con el suelo ya que la navegación era a rumbo y tiempo sin radioayudas de apoyo.
Sobre la isla Vansyk en la bahía Guillermina y ya bajo capa, el techo era de unos 150m y la visibilidad mejoraba de 1500 a 3000 m.
Con esas condiciones cruzaron la Península Antártica con fuertes vientos y turbulencias bien marcadas.
La determinación de los pilotos era firme, sabiendo que tenían una sola chance, no se amedrentaron, siguieron su ruta y arribaron a la estación científica Almirante Brown a las 14:40 hs.

Allí se produjo el aterrizaje de uno de los helicópteros ya que no había lugar apto para que ambos lo hicieran.
En esa oportunidad se realizó el relevo del Jefe de la Estación Científica, la que quedó a cargo del 1er- Teniente Médico de la Fuerza Aérea, Dr. Juan Carlos VILLAFAÑE quién había viajado a bordo del Hughes que aterrizó. El mismo tenia experiencia Antártica, debido a que había invernado en años anteriores en las Bases Antárticas Belgrano y Matienzo.
A las 15:08 hs. con el Jefe de la Estación saliente, Teniente de Corbeta MACORETTA a bordo, despegaron hacia Matienzo para tratar de llegar con luz diurna.
Las condiciones meteorológicas empeoraron por una intensa nevada con un techo de 50m y una visibilidad no superior a 500 que obligó a seguir volando hacia el norte por el estrecho Gerlache y a la altura de la isla Nansen Sur pudieron ascender y cruzar la península Antártica.Afectados por fuertes vientos con corrientes ascendentes y descendentes, arribaron a la Base Matienzo, a las 16:00, con las últimas luces del día, y allí pernoctaron.


El 1º de julio a las 11:25 despegaron con rumbo a la Base Marambio donde arribaron a las 12:28 hs. y a las 13:18 hs. aterrizó el Hércules encontrando los helicópteros desarmados y listos para ser embarcados, tarea que realizaron con prontitud y a
las 13:45, el TC-62 decoló a Río Gallegos donde arribaron a las 17:15.
El día 2 de julio a las 12:00 hs. el C-130 aterrizaba en Aeroparque, allí los dos helicópteros armados y colocados en ambos lados del Hércules, sirvieron de fondo a la formación de todos los tripulantes que fueron presentados al Comandante de Operaciones Aéreas Brigadier Mayor Jaime Alberto NUÑEZ SÁNCHEZ quién los felicitó por el éxito de la misión.
Así quedó concretada con pleno éxito esta compleja operación que puso una vez más de manifiesto la importancia que tiene la pista de la Base Marambio, pues de no contarse con la misma en esa época del año, no hubiera sido posible esta
evacuación y talvez con fatales consecuencias. Misión cumplida que destaca un perfecto adiestramiento y la utilidad ya indiscutida de la Base Marambio.
En el año 1970 quedaba demostrado el alto grado de eficiencia que posee la Fuerza Aérea en tareas de este tipo, por la notable sincronización del difícil operativo, cumpliéndose todos los pasos a la perfección, sin que se notara una sola alteración en los planes previstos.
Fue una operación aérea riesgosa, impecablemente planificada y ejecutada por hombres de destacada pericia y profesionalidad que bien merecen ser emulados.


Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.



lunes, 14 de mayo de 2012

Primer Vuelo Nocturno en el Sector Antártico Argentino

11 de Abril de 1968
Fue realizado el primer vuelo nocturno en el Sector Antártico Argentino y correspondió esa hazaña a una aeronave de la Fuerza Aérea Argentina asignada a la dotación de la Base Aérea Teniente Matienzo (hoy Base Matienzo - transitoria).
La operación se cumplió con un avión monomotor Beaver DHC-2, matrícula P-05, comandado por el entonces Teniente (hoy Comodoro - fallecido) Oscar José POSE ORTIZ de ROZAS y como mecánico de a bordo el Suboficial Principal Jorge Rubén GARAVANO.
El histórico vuelo, por las dificultades que debieron ser superadas en tan peculiar escenario- permitió unir la mencionada Base Aérea Antártica de la Fuerza Aérea con la Base del Ejercito Esperanza (hoy Base Esperanza), separadas ambas por 232 kilómetros, donde volaron sobre hielo, nieve y la Barrera de Larsen (la cual se ha desintegrado en toda la ruta y solo se ve aguas libres).
Cabe recordar que el Beaver DHC-2, matrícula P-05, con otro avión gemelo, el P-06, acompaño al Bimotor Douglas C-47, matrícula TA-05 en el vuelo al Polo Sur y tanspolar, en el año 1965, efectuado bajo el comando del extinto Vicecomodoro Mario Luis OLEZZA.

Beaver DHC-2, matrícula P-05

Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.
Fotografia: Fabian Pesikonis.

viernes, 27 de abril de 2012

1973 enganche de correspondencia desde un avion en la Base Brown

 Estación Científica Almirante Brown en 1973.
El día 21-MAY-1973 en la Estación Científica Almirante Brown, se realizó el primer enganche de correspondencia en la Antártida desde un avión en pleno vuelo, operación realizada por un Twin Otter de la Fuerza Aérea Argentina, que había partido desde la Base Marambio y ya en la zona próxima a la Estación Científica Almirante Brown, arrojó un gancho que se aferró a un cabo situado entre dos torres de caña Colihue, del que pendía una saca de correspondencia, emprendiendo el regreso con esta emotiva carga.

Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

jueves, 22 de marzo de 2012

Primer aterrizaje de un Hércules C-130 (TC-61) en Marambio

En la pista de tierra el 11 de Abril de 1970

ANTECEDENTES
La Fuerza Aérea Argentina, en cumplimiento de Políticas Nacionales Antárticas y en apoyo de los intereses nacionales e Internacionales en el Continente Antártico, mantiene, con inquebrantable vocación de servicio, la capacidad operativa de volar en y hacia el Continente Blanco.
La acción de la Fuerza Aérea en la zona se remonta al 1 de diciembre de 1951 cuando un avión bombardero cuatrimotor Avro 694 Lincoln, modificado con la matrícula civil LV-ZEI (ex B-030), bautizado "Cruz del Sur", al mando del Vicecomodoro Gustavo Argentino MARAMBIO, realizó un vuelo desde Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, hasta la Base General San Martín, situada en el islote Barry, frente a la bahía Margarita a los 68º07'S y 67º08'W, donde efectúo lanzamiento de elementos de supervivencia, continuando su vuelo de reconocimiento hasta los 70ºS, regresando al aeródromo de salida después de 12 horas y 22 minutos de vuelo.
En el año 1952 la Fuerza Aérea continúa la tarea de sobrevolar y efectuar estudios para localizar posibles lugares de aterrizaje en el Sector Antártico Argentino, designando al Vicecomodoro Marambio, como Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Tareas Antárticas.
El Vicecomodoro Gustavo Argentino MARAMBIO, había nacido en Río Cuarto, provincia de Córdoba el 18 de septiembre de 1918 y falleció en un trágico accidente aéreo en la localidad de Mugueta, Provincia de Santa Fe el 12 de noviembre de 1953 y en su homenaje se le dio el nombre a la actual Base Antártica Marambio.

En la década del '60 la Fuerza Aérea se empeñó en localizar una zona apta para habilitar una pista de aterrizaje destinada a la operación regular y continua con aeronaves de gran porte con tren de aterrizaje convencional -es decir con ruedas- intensificándose esta tarea a principios del segundo trimestre del año 1969 con relevamientos aerofotográficos con aviones DHC-6 Twin Otter y reconocimientos desde aviones Hércules C-130, al igual que los efectuados desde el avión DHC-2 Beaver de la dotación de la Base Aérea Teniente Matienzo.
De los múltiples estudios realizados, se llegó a la conclusión que podría materializarse el proyecto sobre la meseta de 14 por 8 kilómetros que corona a 200 metros sobre el nivel del mar a la isla Seymour, que a partir del año 1956 tomó el nombre Isla Vicecomodoro Marambio.
El cumplimiento de esta misión estuvo a cargo de la Dotación Antártica 1968/69 (Invernada 1969), que llegó embarcado en el rompehielos General San Martín en el mes de noviembre del año 1968, destinados en la Estación Aeronaval Petrel y en la Base Aérea Teniente Matienzo, que se encontraba en emergencia por carencia de víveres y combustible.
Los integrantes de esta Dotación, después de efectuar los traslados y tareas especiales para la puesta en servicio de los medios aéreos, terrestres e instalaciones, cumplieron con las tareas propias de la zona que había planificado la superioridad y a mediados de 1969 comenzaron a preparar el material necesario para llegar e instalarse en la meseta que corona la isla Vicecomodoro Marambio.
Se planificó la operación para llegar a la isla Marambio por tierra -es decir sobre mar congelado y la barrera de hielo- pero ante la falta de consistencia de la capa helada se optó por realizar la misma por el medio aéreo, utilizando el avión monomotor DHC-2 Beaver matrícula P-03, con el cual se hicieron vuelos de reconocimiento aéreos del mar congelado.
Elegido el lugar, se anevizó en las inmediaciones de la isla, en la bahía López de Bertodano, con la valiosa colaboración de otro avión Beaver de la Armada Argentina, quedando así abierta la posibilidad de Marambio.
Este fue el primer punto del arriesgado y difícil plan. Mientras, un grupo comenzaba a subir a la meseta los pertrechos, el Beaver regresaba a Matienzo en busca de nuevos materiales y personal.
Se constituye la denominada Patrulla "Soberanía".y partir de ese momento comenzó la difícil rutina de trabajo cotidiano, viviendo en pequeñas carpas, a merced de los fuertes vientos y muy bajas temperaturas bajo cero.
Esta meseta tiene su suelo semiplano, como de barro congelado, constituido con rocas y piedras de distinto tamaño que afloran en la superficie, las que utilizando picos, palas y barretas como únicos elementos de trabajo, eran despejadas en una superficie de 25 metros de ancho, sacando piedras grandes, colocando piedras más chicas en su lugar y alisando el terreno para que pueda rodar sin obstáculos las ruedas de un avión.
Se continuaron los trabajos de la pista y cuando la misma tenía una longitud de 900 metros por 25 de ancho, se la señalizó y se despejó también de piedras y rocas un sector de estacionamiento para varias aeronaves.
Así se llega al 29 de octubre de 1969, fecha de trascendencia nacional, histórica y geopolítica, porque a partir de entonces se inicia una nueva era en la historia de la Antártida, al romperse el aislamiento a que estaba sujeto por las características de su clima su suelo y sus mares congelados, que solo son navegables en épocas estivales.
Ese día el avión turbohélice Fokker F-27, matrícula TC-77, transportando a la ceremonia de fundación de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio a altas autoridades, despega de la Base Aérea Militar Río Gallegos de la provincia de Santa Cruz, aterrizando normalmente en la flamante pista de tierra que se inauguraba en la Antártida Argentina, convirtiéndose Marambio desde entonces, en la Puerta de Entrada de la Antártida.

PRIMER ATERRIZAJE DE UN AVIÓN DE GRAN PORTE HÉRCULES C-130 EN LA PISTA DE TIERRA DE MARAMBIO
La Dotación Antártica 1969/70 (Invernada 1970), que había llegado a la nueva Base Aérea Vicecomodoro Marambio en el mes de noviembre de 1969, continúo en condiciones similares, la dura tarea iniciada por la Patrulla Soberanía, construyendo instalaciones, prolongando y mejorando la pista hasta alcanzar a principios del mes de abril de 1970 una longitud de 1200 metros.

Con esta capacidad operativa, el día Sábado 11 de abril de 1970 el avión Lockheed Hércules C-130H matrícula TC-61, aterrizó con sus ruedas, permitiendo que a partir de entonces se opere normalmente durante todo el año con aviones de gran porte, haciéndolo hasta la fecha en forma regular e ininterrumpida, terminando con el mito de la incomunicación invernal en la Antártida de nueve meses.
Este vuelo se concretó luego de tres intentos frustrados por condiciones meteorológicas adversas, realizados los días 5, 9 y 10 de abril de 1970, despegando el vuelo inaugural a las 10:00 horas de la Base Aérea Militar Río Gallegos, provincia de Santa Cruz y aterrizando en la pista de tierra de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio, utilizando la técnica "de asalto" a las 13:25 horas, regresando a las 15:20, con aterrizaje en Río Gallegos a las 19:54 horas.
La situación meteorológica imperante en el momento: cielo semicubierto, techo 3000 metros, vientos del NO a 20 nudos, con temperatura ambiente de -4ºC.

Su tripulación estaba constituida por los entonces:
Comodoro Athos Arturo GANDOLFI -

Comandante Aeronave -Mayor Juan Carlos MORONI
Piloto - Mayor Eugenio Pascual GUTIÉRREZ
Piloto - Mayor Oscar Ángel GONZÁLEZ
Piloto - Capitán Roberto Federico MELA
Navegador - Suboficial Mayor Guillermo AGUIRRE
Mecánico Aeronave - Suboficial Principal Egemundo Ventura BARCENA
Mecánico Aeronave - Suboficial Mayor Jorge LINDER
Operador Sistema Entrega Aérea - Suboficial Mayor Eldo GÓMEZ SARMIENTO
Operador Sistema Entrega Aérea - Suboficial Mayor José Máximo PAZ
Apoyo Técnico - Suboficial Mayor Mario Federico GUAYÁN

Trasladaba como pasajeros a:
Brigadier Mayor Mario GARCÍA REYNOSO
Comandante Operaciones Aéreas - Brigadier Luis A. COCHELLA
Comandante Regiones Aéreas - Comodoro Enrique COLOMBO CEJAS
Jefe Grupo I Construcciones - Comodoro Carlos TELLO CORNEJO
Jefe Dpto. Operaciones del COA - Vicecomodoro Aníbal MOLINA QUIROGA
Oficial Enlace Grupo I Const. - Vicecomodoro Julio César BOITIER
Jefe Prensa FAA - Primer Teniente Jaime F. WILKINSON
Meteorólogo - Primer Teniente (EC) Américo Osvaldo AUAD
Médico Dotación Marambio - Suboficial Mayor Oscar ARELLANO
Fotógrafo Señor Oscar FERNÁNDEZ REAL
Periodista (La Nación) Señor Miguel Ángel CERUSE
Periodista Señor Juan Luis STOPPINI
Periodista Señor Emilio IBARRA
Periodista Señor Pedro IPPOLITO
Periodista Señor Marcelo SORIA
Periodista Señor Eduardo FRÍAS
Periodista Señor Juan BURNET MERLINEnviado Especial (Diario Clarín)

NUEVAS POSIBILIDADES EN LA ANTARTIDA
Al abrirse una vía de comunicación aérea permanente con este Continente que era aislado hasta entonces en épocas invernales, por las condiciones de los hielos en el mar; se dieron grandes posibilidades, no solo en lo que hace a la presencia Argentina en el territorio, con las actividades de investigaciones científicas y técnicas que se vienen realizando desde hace ya varios años, sino que nos permite cimentar nuestra soberanía, con hechos que antes eran imposibles de realizar.
La actividad científica en la Antártida se desarrolla en disciplinas tan variadas como Paleontología, Glaceología, Biología, Sismología, Vulcanología, Magnetología, Meteorología, Ozonosondeo y también Historia, porque la historia es muy rica... y poco conocida en esos confines.
La nueva dinámica en las operaciones antárticas permitió el crecimiento en el accionar de la Base Marambio, contando ahora con instalaciones confortables y aptas para albergar y trasladar a otros puntos de la Antártida a científicos y exploradores.



Comenzaron a efectuarse los vuelos en sentido transpolar, en la actualidad con servicios regulares, donde Australia, Nueva Zelanda, los países insulares de Oceanía y el Lejano Oriente, pasaron a ser considerados vecinos de la Argentina, pues son los más contiguos al sur, vía Antártida.
Antes, quienes integraban las Dotaciones Antárticas, debían permanecer aislados durante un año, en cambio ahora pueden ser asistidos o evacuados en corto tiempo por vía aérea cuando sea necesario; esto dio lugar a que en la actualidad las dotaciones estén integradas por familias, ahora con la presencia de la mujer, que además de cumplir trabajos en la Base, realizan sus tareas del hogar y de niños que juegan y concurren al colegio, desenvolviéndose en comunidad igual que en cualquier otro punto del país.
Ahora la mujer ocupa un lugar importante en esta conquista pacífica de nuestra soberanía en el Sexto Continente, que antes era privilegio de los hombres, quienes se aislaban en esos confines, por períodos mayores a un año, para cumplir esta patriótica misión. Esto dio lugar al nacimiento de Argentinos en la Antártida, los que además de tener el orgullo de haber nacido en ese lugar, tienen una característica muy especial como es la de no ser "Americanos" como todos los argentinos, porque al haber nacido en el Continente Antártico son "Antárticos".
Gracias al accionar de los aviones Hércules C-130, podemos decir con todo orgullo que la Base Marambio es la
“Puerta de entrada permanente a la Antártida Argentina”
Su Misión es:
Alcanzar y mantener la capacidad logística que permita brindar apoyo a las actividades de investigación científica de institutos nacionales, extranjeros e internacionales, que se realicen en el Continente Antártico.
La Base Marambio es el punto de apoyo argentino, que a través del modo aéreo, esta en capacidad de brindar a la comunidad antártica nacional e internacional, durante todo el año operaciones de apoyo a la ciencia, evacuación sanitaria, búsqueda y rescate, traslado de personal y carga y lanzamiento de carga.



AVIÓN LOCKHEED C-130H HÉRCULES
El Lockheed C-130H Hércules, es el avión de carga más versátil en su clase.
Encomendado en 1951 por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, es utilizado en todo el mundo.
Se ha convertido en una de las leyendas de la aviación actual.
Su participación en combate más famosa fue el rescate de Entebbe, en Uganda, cuando los comandos israelíes los utilizaron para liberar pasajeros de un Airbus que había sido secuestrado por terroristas.
En la Guerra de Malvinas, el Hércules fue utilizado extensivamente por ambas Fuerzas Aéreas (Argentina e Inglaterra).




Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

sábado, 10 de marzo de 2012

Cambio de nombre de la base Jubany

Por decreto presidencial, la base Jubany cambió su denominación por base Carlini. Dentro de los considerandos del decreto se explica que el doctor Alejandro Ricardo Carlini fue un destacado científico del Instituto Antártico Argentino, donde prestó servicios durante veinte años, hasta su fallecimiento. Su figura representa a los científicos que trabajan sosteniendo los legítimos derechos de la República Argentina en el Sector Antártico desde 1904.

Fuente y agradecimiento: Gaceta Marinera.

jueves, 23 de febrero de 2012

22 de Febrero Día de la Antártida Argentina

22 de Febrero - 108 años de permanencia argentina ininterrumpida en la Antártida.

Este 22 de febrero de 2012 se conmemoro el Día de la Antártida Argentina y se cumplen 108 años de permanencia ininterrumpida de los argentinos en la Antártida, de los cuales los primeros cuarenta, fueron los únicos ocupantes permanentes, hecho que constituye uno de los más importantes avales de nuestros títulos de soberanía en el área.


ARGENTINA EN LA ANTÁRTIDA
Antártida Argentina o Sector Antártico Argentino, a la que nosotros consideramos parte del territorio nacional, integra una vasta área que ocupa el casquete polar austral y en la que prevalecen condiciones ambientales particulares -distintas a las de América del Sur- las cuales tienen una influencia muy marcada en la presencia y en las actividades del hombre.
Por otra parte, esa zona está afectada a un régimen jurídico especial cuyo ámbito territorial abarca toda el área al sur de los 60º de latitud Sur.
La región antártica delimitada por los meridianos 25º y 74º Oeste y el paralelo 60º de latitud Sur, forma parte del que fuera Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, establecido por Decreto-Ley Nº 2129 de fecha 28 de febrero de 1957, hoy por ley provincial.
Las autoridades provinciales residen en Ushuaia y el Gobernador designa anualmente su delegado para la región antártica, quien representa así al poder civil de la zona.
La presencia Argentina en nuestro Sector, según la actividad de los foqueros criollos y de acuerdo con la investigación histórica, se produjo en la segunda década del siglo XIX; aunque algunos afirman incluso que tuvo lugar a fines de dicho siglo.
Eran buques que desde el puerto de Buenos Aires iban a las llamadas actualmente Islas Shetland del Sur en busca de sus presas.
El secreto mantenido por nuestros foqueros hizo que el descubrimiento de esas tierras fuera ignorado por mucho tiempo y se lo atribuyeran navegantes de otros países.
A fines del siglo XIX y principios del siglo pasado, la ayuda prestada por nuestro país a expediciones extranjeras, en particular la de Nordenskjöld, de Gerlache y Charcot, fueron debidamente apreciadas, quedando como resultado tangible toda una serie de nombres argentinos puestos a accidentes geográficos: Isla Uruguay, Islas Argentinas, Roca, Quintana, entre otros.

Muy pocos son quienes saben que el 22 de febrero es el Día de la Antártida Argentina y esto se debe a que en esa fecha las escuelas permanecen en receso escolar y por consiguiente no se enseña ni se difunde al respecto, como ocurre con otras conmemoraciones patrióticas que están en el Calendario Escolar, las que son recordadas en el transcurso de nuestra vida, porque lo que se aprende de niño en la escuela, difícilmente se olvide; quedando grabado para siempre en la memoria y en los sentimientos.
Como paliativo a esta situación de desconocimiento, ante nuestras reiteradas manifestaciones, en algunas provincias del país, como Buenos Aires, han incluido en el Calendario Escolar el día 21 de junio como el "Día de la Confraternidad Antártica", fijándose como objetivo, "promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la presencia de nuestro país sobre el territorio Antártico".




Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

viernes, 10 de febrero de 2012

Primer Estafeta en la Antártida

...Y primer vuelo desde el continente.

El 7 de febrero de 1952 se efectuó el primer vuelo desde América del Sur con descenso en las aguas de la Antártida Argentina, con dos aviones anfibios PBY-5A Catalina de la Aviación Naval Argentina, hito de la aviación mundial y gracias a él, se estableció el servicio aeropostal naval entre el Continente Americano y las bases antárticas.
LA ESTAFETA AERONAVAL ARGENTINA
En el marco de esa política, el 22 de enero de 1952 se creó la primera Estafeta Aeronaval argentina, a instancias del Ministerio de Marina.
Su finalidad era la de transportar correspondencia entre las bases antárticas argentinas y el continente de manera regular. Rápidamente, el 29 de enero, se designó como encargado ad honorem al Capitán de Fragata de la Aviación Naval Pedro IRALAGOITIA.
Inmediatamente la escuadrilla conformada por los aviones Catalina, matrículas 3-P-5 y 2-P-3 (más un tercero de reserva y apoyo) decoló de la Base Espora rumbo a Río Grande.
Allí se estableció la base de operaciones; integraban el grupo, además de los aviones citados, las fragatas ARA Hércules y ARA Sarandí, ubicadas en el Pasaje de Drake y encargadas de proveer informes meteorológicos y emitir señales de radio para los radiocompases de los Catalina.



EL CONSOLIDATED PBY-5A CATALINA EN LA ARMADA ARGENTINA
Fue el avión de patrulla marítima bimotor más fabricado de todos los de su tipo de la II Guerra Mundial, lo que da cuenta de su eficacia y operatividad.
El primer PBY-5A Catalina de la Aviación Naval argentina fue adquirido a un particular, quien arribó con este avión al pais en 1946.
Se crearon durante 1949 dos Escuadrillas de Patrulleros con asiento en las bases aeronavales de Punta Indio y Comandante Espora.
La disponibilidad de una aeronave relativamente moderna y de gran radio de acción, permitió encarar tareas de exploración, salvamento y patrullaje costero, permitiendo el adiestramiento de gran cantidad de tripulaciones de vuelo.
Con los PBY Catalina se instauró la política de los aviones de "estación" en Ushuaia y Rio Grande así como efectuar de manera casi rutinaria las operaciones de aeronaves en territorio antártico.



Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio (fragmento).